domingo, 6 de marzo de 2016

SANTO TOMÁS ES MÁRTIR


Porque si acaso entendemos que "mártir" quiere decir "testigo", debemos decir que Tomás fue un testigo, un testigo fiel. Y ese sería su título preferido, me atrevo a decir, entre los mil que le hemos puesto.
Sus hagiógrafos a menudo nos recuerdan  que era grande su devoción al Cristo transubstanciado, y él mismo referenciaba que aprendía más frente al Santísimo que frente a sus libros; Tomás estaba destinado a ser un gran abad, cosa grande a los ojos de Dios y de los hombres, pero se hizo un fraile pobre, (cosa grande casi exclusivamente a los ojos de Dios, porque los hombres, salvo uno que otro Fr. Luis de León, no ven con agrado la pobreza), ser fraile y fraile dominíco significa ser estudioso del Señor y de su obra, ¡y darla a conocer! Fue fraile cabal, que solo se dedicó a mirar al que es Verdad y contarnos lo que en Él está contenido. Se dedicó a estar ahí, cerca del Señor, ver quién era y cómo actuaba, para venir presuroso a contarnos: "¡Miren, miren, que por allá viene el Señor!" "¡He encontrado al Mesías!" (Jn 1, 41); Tomás fue testigo fidedigno, hijo dilecto de una nueva Orden religiosa cuya máxima dice apenas escuetamente "Contemplata allis tradere", transmitir aquello contemplado. Y fue su máxima. 

Llenó del Señor hasta rebasar; el "buey mudo" (como solían llamarlos sus compañeros de aula), mugió con un mugido tal que sigue maravillando al mundo entero, tal como lo profetizara Alberto Magno al conocerlo. Por todo esto, santo Tomás es testigo, mártir.
Pero voy a atreverme a más, Tomás -creo- como todo mártir, ha muerto a causa de la Verdad, por amor a ella. Es conocido aquel renombrado dialogo de Tomás con el Cristo, cuando de rodillas se nutre de la Verdad múnifica de Dios, nostálgico, deseoso de aquello que solo veía en sombras:
"-Bien has hablado de mí, Tomás ¿que deseas de mí? -le dijo el Cristo-
- Solo verte a Tí, Señor."

Lope de Vega habríale respondido : -¿Qué deseo yo, mi Señor? en todo caso ¡¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?! Santa Teresa o San Juan de la Cruz le habrían dicho: ¡Muero porque no muero!, ¡Tú me mueves! ¡No me tienes que dar porqué te quiera! ¡Rompe la tela de este dulce encuentro! o podríale haber respondido como Pedro Malón de Chaile:
Vuélveme , dulce Amado,
el alma que me llevas con la tuya,
o lleva el cuerpo helado
con ella, pues es suya,
o haz que tu presencia no me huya. 
Pero Tomás era fraile, y le dijo: -"Tantum videre te, Domine." Escueto, casi marcial. La voz de un soldado que pide la estancia sin soltar las armas. "Solo verte a Tí, Señor", porque en eso, y solo en eso, consiste la felicidad. Si quieres que pase de mi este cáliz, si quieres. Pero, si acaso hiciere falta en el combate, no te olvides de mí.

El resto también es conocido: Tomás conoce a Dios, ve la Bienaventuranza Eterna (Cfr. Jn 17, 3) y vuelto, lleno de un amor inefable, todo le parece heno, pura sombra e imagen, su obra es tan poco que merece el fuego. Y sus obras, bien para nosotros, salvan de las llamas por muy poco. Sin embargo, Tomás se vuelve taciturno, nostálgico. Ya no escribe más, se consume de amor, hasta que el amor lo busca y rompe la tela de ese encuentro.

Tomás parte a ese encuentro el 7 de marzo de 1274, hace 742 años. Nada.

Que deseemos lo mismo, Señor, y que nuestro deseo sea nuestro premio.


miércoles, 6 de enero de 2016

TODO LOGRO ES GRACIA
Aunque es cierto que todo logro supone un hacer, del que cada uno es causa, también es cierto, y más aún, que todo hacer supone un ser, que no es nuestro; es lo dado. El Señor les dijo a sus preocupados discípulos: "denles ustedes de comer". Y ellos le dieron, pusieron de su cuota: no solo los cinco de panes y el par de peces -que vistos así son un fracaso-, también pusieron su confianza (que es asentimiento de una inteligencia que no ve, no del todo) y el trabajo; pero el milagro no fue suyo, ni siquiera los peces, aunque los haya pescado, ni el pan, aunque los haya amasado; ni los brazos que han trabajado, nada de eso le pertenece de modo absoluto, porque nada de eso fue, en sentido estricto, obra suya. Los hechos hacen algún derecho, pero nada es absolutamente ganado. ¿Pero si los logros no son estrictamente propios sí los son los fracasos? Tampoco. Aunque nuestra cuota es mayor, pues no hay aquí quien ponga, sino quien saque, el fracaso no es aquí un dado sino un sacado. Es un garabato en un plan arquitectónico, musical. Por eso es más mío, más íntimo, me pertenece con mayor propiedad, pero tampoco de modo absoluto; es que no puedo creer que todo es mi culpa si antes no creo que todo depende de mí; y no, no depende de mí, sino en parte. Es que el hombre es un equilibrista de logros y fracasos, y muere cuando solo pesa un lado. El fracaso es un tanto más mío que de otros -pero un tanto- por eso, y no por vanidad, es que con los fracasos uno debe ser más pudoroso, más "egoísta", y dejarlos drenar cuando y donde sea preciso y medicinal. Solo entonces.
Sopesados ambos, agradecidos, un poquitos dolidos y firmes miramos adelante.
El 2015 fue un año de muchas y muy lindas gracias: un verano con amigos; los amigos, algunos de ellos me llenan de orgullo, otros de dolor, todos de alegría, varios de ellos literalmente héroes, algunos santos, muchos que pueden serlo; algunos paseos, un hermoso viaje familiar, la familia (tan ausente y tan presente), La Escuelita De Manchala, una breve participación en política partidaria, El Centro de Estudios Salta - En Historia, Política y Derechos Humanos con todos y cada uno de sus pasos, la apertura en la sociedad y en los medios de nuestra causa... un terreno "donde caerme muerto", incursiones pro vida, la milicia y sus diez años en Salta, el bautismo de un niño agonizante ¡el casamiento de mi padrino, la hija de mi hermano! un buen año laboral, un par de ofertas buenas e interesantes sobre el tema...y fracasos, muchos y muy míos, alguno más triste que otros. Pero si me preguntan cuál es la foto con la que proyecto el próximo año, es esta:
Luis Labraña, ex montonero, Mariel Fernandez, hija de un policía muerto por la guerrilla. Fue en ocasión de un evento organizado por el Centro de Estudios Salta, en el que José D'Angelo presentaba su inteligente libro sobre los años 70's; y donde algunos grupos ingresaron furibundos a agredirnos, sin mirar niños, mujeres ni ancianos. Horas después, Luis le pedía perdón a Mariel, una mujer que con cinco años vió cómo su padre moría acribillado, y Mariel, siempre dolida, y con una grandeza de ánimo enorme y grandiosa, de madre y de abuela, le regalaba su perdón.
Esto es lo que queremos, lo que perseguimos y ansiamos: el perdón, el abrazo, la reconciliación. Es el momento de drenar las heridas y la sangre envenenada. Nuestra patria lo quiere, nuestros nietos lo necesitan. Basta de odios, de rencores y resentimientos.
En la Parabola del Hijo Pródigo a veces somos el hermano menor, otras el mayor y muy pocas veces el padre que perdona ¿no necesitamos perdonar y sentirnos perdonados?
Que el 2016 nos vea así, perdonados; asumidos los fracasos y ofrecidos, son apenas cinco panes y dos peces... es todo lo que nos queda. Pero es mío, y es hora de entregarlo, para hacer del fracaso un logro, una gracia.
Son la próxima generación... "denle ustedes de comer."


domingo, 17 de mayo de 2015

CUMPLEAÑOS DEL "CURA GAUCHO"



El 17 de mayo de 1933 nacía en Jujuy el P. Requena, más conocido como el cura gaucho, muy querido y reconocido por donde pasaba, especialmente, en Salta; donde desarrolló un fructífero apostolado.

Muchas son las historias que se cuentan del curita, lo cierto es que fue capellán de los gauchos de Güemes y del Ejército en Salta. Fue párroco en las hermosas localidades de San Lorenzo y La Caldera, donde su recuerdo permanece vivo, no solo en la memoria de aquellos changos que aprendían sobre Dios, a la vez que guitarreaban en algún fogón con el cura del pueblo, sino también en un monumento y una calle principal que llevan su nombre. Con los gauchos llegó hasta Cosquín, donde representó a la delegación salteña, y según dicen, sorprendió con su alegría, cuentos, zambas y chacareras de su mano. Se cuenta que una vez topó al Presidente Onganía que pasaba por Salta, lo esperaba apostado en el camino y con una imagen de la Virgen que iba en angarillas; el Presidente bajó del auto, se arrodilló ante la imagen y recibió un petitorio del curita, que previamente pasó por el Manto de la Virgen, petitorio que sería escuchado por el mandatario. Tuvo que ver en la construcción del Cristo de La Caldera, que rige sobre el bello pueblo. También se dice que era sanador y exorcista, hombre de Dios y además de todo eso: bien formado, gustador de Leonardo Castellani​ y de la Teología ortodoxa.

Hizo su apostolado en los pueblos, llegando, sin embargo, a todos lados de la provincia salteña. Hombre influyente, dejó marcada una huella en aquellos que lo conocieron y hoy siguen contando sus historias. Hubo una generación de changos que escucharon sus palabras, cargadas de Dios y de música.

Si era santo o no, Dios lo sabrá; pero en la traza se podía adivinar que era amante de Dios y de su Patria.

Señor, guardalo en tu Gloria.



domingo, 10 de mayo de 2015

SARGENTO CISNEROS

Mario Antonio Cisneros, apodado "El perro", hoy cumpliría 59 años. Los cumpliría de estar físicamente entre nosotros, no lo está precisamente por esa bravura y fidelidad que le valió el apodo ¿sabe? Yo sé que para el hombre de negocios y de corbatas de cafés (sean las del traje o el uniforme) la cosa no es negocio. Pero igual le voy a contar: Cisneros era de esos soldados como los de antes ¿vio? De esos que no se quedaban impávidos ante la injusticia, de esos que no estaban dispuestos a entregar el honor por la jineta o los morlacos, cosa rara en nuestros tiempos, infestados de funcionarios que entran a los regimientos para derrumbar monumentos, amedrentar a los de adentro e irrespetar a los símbolos patrios y castrenses… bueno, era de esos viejos soldados que, a ejemplo de los grandes de la historia, vestían el uniforme soñando con enchastrarlo de barro y de su propia sangre antes de ver sangrar al amor de sus amores, a la razón de sus desvelos y cansancios, eso que los "fachos" llaman “Patria” y los modernos han emparejado a “democracia”, “libertad” y cosas por el estilo. Es que para él, la Patria tenía un sentido trascendente; pero trascendente como de paso, a ver: era un paso arduo que debía atravesar para llegar a la Meta, y cómo ese hombre era agradecido, sabía amar al Barco que lo conducía a la Casa.

Cisneros, así parece: era católico ferviente. Pienso que la gran confianza en la justicia celestial y en la Vida vera lo movían con ímpetu no solo a ser ejemplar entre sus camaradas, sino también a entregar como ofrenda cotidiana algo que para el hombre común es lo más valioso: la comodidad, la "libertad", y la misma vida terrena en ofrenda. Y con alegría, cosa más rara todavía para quien asocia sacrificio con penumbras.

El Perro es uno de esos hombres que incomodan, de esos que el tipo de la calle moderno, acostumbrado a macanear, preferiría no tenerlo en los cuarteles, ni el empresario en su empresa, ni el gobernante en su gabinete. Pero es el tipo de hombres que todos, en todo tiempo, imploran en la Guerra. Es de esos que tienen ideales más altos que su propia vida, y eso, casi siempre incomoda, pero a veces es necesario, absolutamente necesario, sobre todo para la sociedad que se asfixia en pusilanimidad.

Bueno, a lo que vamos: El Perro fue Comando e instructor de muchos comandos, en los que grabó a fuego, no solo su pericia, sino, y sobre, todo su valentía y liderazgo, cosa manifiesta en la Guerra. Una vez desatado el conflicto armado ofreció la mitad de su sueldo al Fondo Patriótico y pidió insistentemente a sus jefes que lo enviaran al Teatro de Operaciones, al Frente, a la Guerra, que para eso y no para los salones había calzado el uniforme. Lo enviaron, claro; no podía desperdiciarse, en tal necesidad, tamaño guerrero.

Antes de partir dijo: “Yo no me sé rendir… no me entrego prisionero. O ganamos o no vuelvo.” Cumplió su palabra, hasta el último minuto de su vida dio testimonio de lo que era: un luchador, un combatiente del buen combate, a lo Pablo de Tarso. Sí, señor, es que "milicia es la vida del hombre sobre la tierra." No otra cosa.

Dios lo tenga en la Patria Celestial, Sgto; y usted, Perro, allá, cerquita del Dueño, no se olvide de su patria terrenal, que está sangrando ¿vio?

Pro Patria ad Deum!.-


HEGEL POR METÁN

HOY TUVE UN ENCUENTRO CON URTUBEY

Que voy a relatar a modo teatral (tragicómico), como para hacer amena la relación, pero respetando cada palabra pronunciada (tengo grabada su respuesta) y tratando de ser gráfico en la situación.



Sus actores: 
• Diego Amante, que en adelante será “Amante”.
• Dr. Dn. Juan Manuel Urtubey, conocido como “Urtubey”.
• Gente que me rodeaba, como “el pueblo”.

LA OBRA SE LLAMA "HEGEL EN METÁN"

La situación se dio en el Aula Magna de la Universidad Católica de Salta, muy bien ambientada para la humedad que había en el ambiente, tanto que imagino que más de uno la habrá usado de oasis facultativo. El Dr. Urtubey, a la sazón gobernador de la Provincia de Salta, acababa de hablar por espacio de 30 minutos a profesionales y semiprofesionales de esa casa de estudios. De repente anuncian que Amante, el de filosofía, haría una pregunta, el muchacho un tanto de desalineado, con una presencia inadecuada para la situación, se levanta medio atrevido, visto así no da la medida para formular nada, pero qué va…!

-"Antes que nada: buenos dí… tardes, buenas tardes ya -dijo sonriendo y mirando el reloj; la gente que estuvo mucho tiempo esperando sonrió ante eso que no pretendió ser chiste, pero lo fue-. Voy a tratar de hacer la pregunta en un minuto, pero necesito justificarla para que no se malinterprete –con esto, quienes conocían al desaliñado Amante, comprendieron que se trataba del Preámbulo de otra secada de cerebro al que el verborrágico muchacho los tiene acostumbrados-.

Muchos piensan que el filósofo es contrera –continuó ante la sonrisa amena del señor gobernador y su gesto de afirmación- yo creo que el filósofo toca de contrapunto, porque simplemente le tocar hacer un diagnóstico y mostrar el mal, no de contrera, sino para que el cirujano lo pueda curar, en este caso el cirujano es la clase política dirigente.

Mi pregunta es solo a modo de ejemplo de algo que veo con preocupación: yo entendí, y espero haberlo entendido bien para no defraudar a la universidad –otra vez dice sonriente el demagógico sacha filósofo de poca monta-, que al fin y al cabo pueden haber solo dos modos de hacer filosofía: una es realista y otra es idealista, que me perdonen, pero lo demás es medias tintas; entiendo consecuentemente que en filosofía política hay también dos modos: una realista, que obedece a la verdad y al bien… dijo el Gral. Perón (haciendo como la mano ademán de ser concesivo con el interrogado, cosa que le prolongó la sonrisa) “La única verdad es la realidad”; y la otra es idealista, donde prima la praxis al ser, la voluntad de poder a la verdad, donde todo es dialéctica y hay que aprender a leer el signo de la hora para hacer lo CONVENIENTE, que no siempre es lo bueno… pero Perón también conoció a Hegel por mano de Gentile durante su estadía en Italia (la cara ya no estaba tan sonriente, capaz sea porque la pregunta se hacía larga o porque entendía para dónde iba la cosa, don Urtubey no es bruto, eso seguro). Bueno, sucede que veo que en la sociedad argentina y sobre todo en la clase política dirigente hay una primacía de lo conveniente (que se llama demagogia) y a modo de ejemplo mi pregunta:

En la causa Metán hubo seis acusado por crímenes de Lesa Humanidad, yo confieso que no estoy pormenorizado de la causa, no sé si los acusados son culpables o inocentes, y por eso sería una gran irresponsabilidad de mi parte expresarme públicamente al respecto ¿no es verdad? –dijo Amante, buscando la aprobación del pueblo que ya asentía para que el muchacho, que al principio parecía gracioso, se calle de una buena vez-. Lo que sí sé es que 48 horas antes de que se pronuncie el Poder Judicial ya lo había hecho el Poder Ejecutivo por medios de afiches, que AL MENOS, estaban auspiciados por la Municipalidad de Salta y el Gobierno de la Provincia, en el que se ponía la cara, el nombre y el apellido de cada uno de los acusados y se invitaba a la sociedad a la sentencia final a los GENOCIDAS (cargo no imputado a ninguno de los seis acusados) y se pedía prisión COMÚN, PERPETUA Y EFECTIVA para ellos. La pregunta es –enfatizó-: ¿No es acaso eso violatorio de los más elementales derechos constitucionales? ¿No es una gran irresponsabilidad de parte del Ejecutivo pronunciarse anticipadamente a algo que le corresponde al Poder Judicial? ¿No es, al menos, una forma de presión a los magistrados y de manipulación de la opinión pública en perjuicio del honor de los acusados y de sus familias? ¿No le parece que es eso primacía de la praxis (ya ni siquiera la opinión) sobre la verdad? ¿de la conveniencia sobre el bien? ¿no es acaso inmoral, demagógico? Digo, yo no puedo decir que sean inocentes, la Justicia se ha expedido sobre eso, y puedo o no estar de acuerdo; pero que el Poder Ejecutivo cometa tal alevosía… que lo haga la vecina que habla mal de la vecina, se puede llegar a entender… con tanta propaganda hecha… que lo haga un universitario es preocupante, pero que el responsable sea el Poder Ejecutivo, quien debiera velar por el BIEN COMÚN... es grave… y es algo muy común lo que se está dando y es lícito temer que el Estado pueda hacerme un día lo mismo a mí o mi familia o a quien sea; porque de repente ¿no le parecería inmoral, a usted que lo ha sufrido en carne propia, a quien se acusa de muchos casos de corrupción, sean justas o no a mí no me constan, que yo haya pagado a alguien y a esta misma hora estén empapelando la ciudad con su nombre, su foto y el apellido de su familia con tales acusaciones?

Es un ejemplo de algo que se ha puesto de moda. Por eso le pregunto para sintetizar ¿Por qué se hizo? ¿Le parece bien?”

El rostro del disertante tomó el tinte de acusado, y con un tono de preocupación y tocado en la fibra más íntima de su propia realidad se vio obligado a elegir entre la verdad y la conveniencia.

URTUBEY (serio como árbitro finalista):

“Estoy completamente de acuerdo contigo, yo no sé de esos afiches. La verdad que no tengo la menor idea, pero coincido contigo si alguien hace eso está mal hacerlo. Claramente.” Fue la respuesta más corta de todas, sin chistes, sin sonrisas, sin anécdotas.

El tema es que los afiches sí se hicieron y tuvieron la aprobación del Ejecutivo Municipal y Provincial.

El pueblo se miraba y con descontento y meneando la cabeza decían por lo bajo –y no tan bajo-: “no puede responder así, no puede responder así.”

Quizá todos esperaban el chiste.

Sonriente Hegel pasea por Metán, como James Blunt, pero no lleva de la mano a su esposa, sino a la coqueta y, en estos tiempos, bien perfumada política argentina.

La única verdad es la realidad.

sábado, 14 de marzo de 2015

A° de la muerte del Brigadier Dn. Juan Manuel de Rosas


"El sistema de trabajo de Rosas era agotador. laboraba de mediodía hasta las tres de la mañana, sin pausas ni descansos. Fatigaba tres turnos de cuatro escribientes cada uno, en un dictado continuo, interrumpido apenas por la lectura de la correspondencia o los expedientes. Todo pasaba por sus manos: informes diplomáticos, notas de gobernadores, prueba de los artículos de periódicos, resoluciones administrativas, consultas de la aduana, policía o jefe del puerto, trámites militares, servicio de postas, peticiones particulares. Quince horas de jornada continua, mientras su hija Manuelita atendía las "relaciones públicas" en su nombre. Con los ministros se entendía por escrito, y solo los veía de tarde en tarde.

Era un recluso el hombre que hacía estremecer al continente.

Esa labor sedentaria en alguien acostumbrado a la vida de campo, su antihigénico sistema de alimentarse una sola vez al día -a las tres de la mañana-, falta de ejercicio porque acabó olvidando las pausas de los domingos, contribuyó a minarlo física y mentalmente. En 1852 no era un anciano con sus 59 años, pero estaba obeso, fofo y le fatigaba dar unos pasos.


Su caída en febrero de 1852 redundaría para bien de su salud. Vivió al aire libre en Inglaterra; caminó, cabalgó y como resultado volvió a renacer. A los 73 años -en 1866- se describía- a su corresponsal Josefa Gómez: "No estoy encorvado. Estoy más derecho, mucho más delgado y más ágil que cuando me vio la última vez (en Buenos Aires). No me cambio por el hombre más fuerte para el trabajo y hago aquí, sobre el caballo, lo que no pueden hacer ni aun los más mozos. Tiro el lazo y las bolas como cuando hice la campaña a los desiertos del Sur." (Fragmento de "Rosas nuestro contemporáneo" de Jose María Rosa)


sábado, 7 de marzo de 2015

FELIZ DÍA

"Una mujer pudorosa es la mayor de las gracias, y no hay escala para medir a la que es dueña de sí misma" (Ecli. 25, 15)


LA MUJER

Cuando pueda arrancar de los infiernos 
legiones de cariátides humanas,
cuando pueda traer de los edenes
almas de luz con luz apacentadas;
cuando sepa sondear el de los réprobos
infame corazón, lleno de llagas;
cuando sepa sentir el de los ángeles
sentir divino de purezas diáfanas...


Cuando aprenda un idioma no creado
para la grey humana,
que tiene, para hablar, artificiosos
idiomas de paupérrimas palabras,
y no percibe músicas mejores
que el resbalar de las corrientes aguas,
el rebullir de mañaneras brisas,
el arrullar de las palomas cándidas,
y el dulce son de los canoros pájaros,
y el hojear de la alameda gárrula,
ni músicas más hórridas describe
que el fiero aullido de la loba escuálida,
la carcajada del siniestro cárabo,
los alaridos de la hiena flaca,
el silbo horrible de falaz serpiente
y el grito ronco de feroz borrasca...

Cuando aprenda a vibrar todos los rayos
de la tremenda maldición que mata
los gérmenes maléficos
que anidan en las llagas,
y a dar aprenda en bendiciones puras
del alto Edén anticipadas ráfagas,
¡entonces te diré, curioso amigo,
lo que son las mujeres!...


¡Qué!... ¿Te extraña?
Decir que son demonios,
que son flores con alma,
que son blancos arcángeles...
me parece decir cosas muy pálidas.
y si en decires del humano idioma
yo pretendiera bosquejar sus almas,
tal vez oyeras con atento oído
rumor de abismos y batir de alas;
pero la vida de los dos es corta
para que yo, con ruidos de palabras,
cantar pudiese el colosal poema,
maridaje de luz y sombras trágicas,
y tú sentirlo en sus negruras hondas,
y tú sentirlo en sus altezas diáfanas.

Mientras aprendo a contestar, ¡oh amigo!,
tu pregunta abismática,
sigue a la letra mi consejo sano,
regla prudente de conducta sabia;
golpear en la puerta del misterio
es brega estéril de curiosas almas;
cierra los ojos para ver más claro,
vuela y no escarbes, sintetiza y ama,
y canta a la mujer cuando la veas
en el trono de reina de su casa,
o ante la cuna acariciando al hijo,
o ante el sepulcro derramando lágrimas,
o en la sombra de un claustro recluida,
o esperando al esposo desvelada,
o en el templo cantándole a la Virgen
dudas, temores, inquietudes, ansias...


¡Cántala dondequiera que la veas,
ángel o mártir, heroína o santa!

Y si tienes un día
la pena de encontrarla
caída en los infames pudrideros
donde a los suyos el infierno enfanga,
y no puedes hacer el bien supremo      
de redimir su alma...
en vez de una canción fustigadora,
dedícale en silencio una plegaria...

Mejor que ver la llaga al microscopio
es cubrirla de bálsamo y curarla.

José María Gabriel y Galán